Hoy 20N - “Españoles Franco a Muerto”
November 20, 2008 Actualidad, antaño No Comments
Plaza de Cibeles en una fría mañana del 20 de noviembre de 1975. Varios transeúntes se detienen ante un expositor de prensa, en el que tres rotativos recogen en primera página una voz unánime: Franco ha muerto. Detenemos la mirada en el rostro de las dos personas, un hombre de mediana edad y un joven, que leen, entre incrédulas y expectantes, las portadas de los periódicos. Son ciudadanos corrientes que como el resto de las mañanas se dirigen a su trabajo.
Ni siquiera la muerte de Franco va a alterar esa circunstancia. Pero, probablemente nunca vayan a olvidar que fue en la Plaza de Cibeles donde se enteraron de la noticia o donde verificaron el rumor vespertino de la muerte del general.
Las escuelas, como los demás centros oficiales, cerrarán sus puestas en señal de duelo. Los niños guardarán un recuerdo alegre del acontecimiento: el de las verjas cerradas de sus colegios. Pero la gente seguirá haciendo su vida corriente en un ambiente de monotonía reflejo del deslizamiento con el que el régimen franquista se esfumará de la sociedad española para que esta pueda inventar sin sobresaltos una democracia a la medida.
De espaldas a la cámara, un joven militar, perteneciente probablemente al arma de Marina, parece querer huir, ¿hacia el cuartel?, del encuadre, ya al tanto seguramente de la noticia. Pero la suya será otra historia: la del Ejército español durante la Transición.
Como telón de fondo de esta secuencia cotidiana, el edificio de Correos, el palacio de Linares, y la circulación de los vehículos que se encaminan hacia el Paseo del Prado o bajan por la calle Alcalá. La gente espera en los semáforos, aún en el sosiego usual de primeras horas de la mañana de un día gris y corriente en el centro de Madrid.
Sin embargo, pese a toda esta apariencia de normalidad, la instantánea fija en nuestra memoria la singularidad del acontecimiento: el punto y final a una dictadura de 39 años. Largo y difícil periodo para la Historia de España. Encarnado en un régimen mortecino pero sobre todo, a la altura de 1975, tremendamente anacrónico. Punto y final certificado por el propio órgano de propaganda del régimen: el de la prensa. Y sin embargo, se respira una inquietud genuina: la insistente apuesta por de continuismo, las resistencias que amenazan con poner fin a las esperanzas que el país tiene por subirse al tren de la modernidad.








La ultraderecha española está soliviantada. A sus tradicionales enemigos -los nacionalismos, la monarquía, los inmigrantes…- se suman ahora la Ley de Memoria Histórica, el juez Baltasar Garzón… Y la Guardia Civil.
























