Como cortar con tu novia
September 11, 2008 Videos, wtf No CommentsEs un video viejete, pero mola recordarlo
Es un video viejete, pero mola recordarlo
Viggo Mortensen, quien nació en Argentina pero se fue a vivir a Estados Unidos desde joven, siempre lleva costumbres de su país natal a todos lados. El actor que triunfa en Hollywood nunca se separa de su mate, bebida tradicional en muchos países sudamericanos, sobre todo en la tierra de la plata.
El actor de 49 años es fanático de dicha infusión y aseguró a que no puede comenzar el día sin su mate.
Pero para desgracia de Mortensen, la yerba mate no se consigue en muchos lugares del mundo, por lo cual la lleva con él a todas partes por donde viaja.
El problema es que el actor, quien realizó la entrevista durante su visita al Festival Internacional de Cine de Toronto, que el lleva la yerba en bolsas de plástico, lo cual
Le trajo varios problemas con los oficiales de la aduana de algunos aeropuertos.
“Claro, me han preguntado si es una pipa, para fumar marihuana, y si la yerba es marihuana. He cometido el error de llevar el mate en una bolsa de plástico, una Ziploc en vez de llevarla en su empaque original y entonces sí tiene pinta de kilo de marihuana o algo así”, dijo el actor.
“Al principio siempre creen que es una pipa, pero después les explicas y los educas y ya no pasa nada”, agregó Viggo.
Fuente: People en Español
Puede que a Celestino Corbacho no le guste, pero los contratos de inmigrantes en origen son algo más que familiares en España. Mientras aquí buscamos en Marruecos quien nos recoja los tomates, los franceses nos buscan a nosotros. La clave: mano de obra barata. Esto es una cadena en la que los extranjeros están dispuestos a hacer unos trabajos y en unas condiciones que no aceptan los nacionales.

Guillaume Horcajuelo (EFE)
Francia paga mucho mejor que España a los vendimiadores.
“¿Te lo plantearías como trabajo permanente?” “¡Ni hablar! Eso revienta. No he estudiado para estar recogiendo uvas a cuatro patas. Es muy duro”. Maider es así de rotunda cuando le preguntas si volvería a la vendimia francesa. Tiene 24 años y ha estudiado Turismo. En su caso, se lanzó a los campos franceses para mejorar el idioma, y como ella había también italianos y alemanes. Sólo estuvo diez días y trabajaba ocho horas diarias. A las 7:30 en pie, y después de desayunar empezaban a recolectar a las 8 de la mañana. Estaban en el campo hasta las 11:00, cuando les daban una hora para comer y continuaban de 12:00 a 18:00. Así contado, no parece muy duro. Así contado. Otra cosa es pasarte las ocho horas recogiendo uvas.
Pero los jornaleros tradicionales no van para aprender idiomas y esas ocho horas sí se las pasarán este año unos 12.000 españoles, según los datos de la Secretaría de Migraciones de la Federación Agroalimentaria de la Unión General de Trabajadores (FTA-UGT). Tal y como explica María Ángeles Repilado, secretaria de Migraciones de FTA-UGT, esta cifra queda muy lejos de los 100.000 españoles que viajaban a vendimiar a Francia en los 70, pero supone un incremento de cerca de un 10% frente a la campaña del año pasado.
La crisis en nuestro país tiene mucho que ver con ese 10% de vendimiadores extras. Es el caso de Daniel y su cuñado, Paco. Estos dos alicantinos, de 40 y 46 años respectivamente, llevan varias campañas de jornaleros a sus espaldas. Paco fue a Francia por primera vez con 14 años, acompañando a sus padres, y durante 25 años ha sido uno de los recolectores. Pero hacía ya tres años que no iban, ni él ni Daniel. Se dedican a la construcción y había trabajo de sobra. Pero “la cosa ahora está floja, así que vamos para allá”, explica Daniel.
Han puesto un anuncio en internet, porque la cooperativa con la que solían ir se ha mecanizado totalmente y ya no necesita tantos trabajadores. La temporada empieza a finales de agosto y Paco y Daniel todavía no han encontrado trabajo. No están muy preocupados. Según explican desde la Federación Agroalimentaria de Comisiones Obreras (FA-CCOO), el grueso de la vendimia se realiza en septiembre y puede prolongarse hasta mediados de octubre. Además, este año se ha retrasado, porque ha habido menos sol. Así que los dos alicantinos están tranquilos y convencidos de que encontrarán algo más pronto que tarde.
Catherine y María Cristina no están tan seguras. Ellas también han puesto un anuncio en internet ofreciéndose para vendimiar, pero para ellas ésta sería la primera vez. Si es que consiguen algo. “Los temporeros ya están seleccionados. Todos los años son los mismos”, protesta Catherine. María Cristina, agente inmobiliaria en paro por la crisis, se ha encontrado el mismo problema: “Los que ya han trabajado otros años tienen tranqueada la puerta de alguna forma que para los novatos es muy difícil”.
Hay mucha gente en la misma situación que estas dos mujeres y, aparentemente, muchos de ellos han llamado a la embajada española en Francia en busca de trabajo. El personal de la embajada no entiende de dónde ha salido la idea, pero se quejan de que este año mucha gente está acudiendo a ellos para que les inscriban entre los temporeros. “No somos ninguna clase de intermediario para vendimiar”, comenta un empleado de la Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales de la embajada.
El salario de un jornalero en Francia es de 8,71 euros la hora por una jornada laboral de 35 horas semanales y las horas extras se cobran aparte. El sueldo medio en España de 6 euros la hora.
De hecho, la contratación de los jornaleros no pasa por ninguna institución española. Como cualquier otro trabajo, lo gestiona el AMPE, equivalente al INEM español. Francia y España son miembros de la Unión Europea, y por tanto hay plena libertad para el tráfico de los trabajadores. Lo cual, de forma accidental, implica que quien quiera trabajar en Francia se tiene que buscar la vida por su cuenta.
Repilado explica que para llegar a la vendimia francesa es fundamental lo que en Andalucía se conoce como el ‘manijero’ (Andalucía es la comunidad que más recolectores envía, con un 73,33% en esta campaña). Es la persona que conoce a un patrono francés y al que le pide un número concreto de jornaleros y el manijero se encarga de organizar la cuadrilla. “Si le falta gente, llama a los sindicatos”, que, según dice Repilado, sí tienen una pequeña bolsa de trabajo de gente que les ha preguntando por un puesto.
A través del manijero, los jornaleros consiguen un contrato antes de salir hacia Francia. Desde FTA-UGT destacan la importancia de esto, pues si en el viaje hacia allí sufren un accidente, se les considerará accidente laboral, con la correspondiente cobertura económica. Normalmente los temporeros se trasladan en un autobús concertado, aunque también es cada vez más frecuente utilizar coches particulares, sobre todo para regresar, porque así no tienen que esperarse a que termine el resto del grupo para poder volver. Uno de los viajes —el de ida o el de vuelta— lo suele pagar el patrono, el otro lo costea cada jornalero.
Paco y Daniel son de los que van en coche. Su cuadrilla son sólo cuatro personas, todos parientes. Las veces que han ido, el patrono les tenía preparada una casa, en la que viven ellos solos. Repilado explica que esto depende mucho del contratador, pero “normalmente el alojamiento es gratuito”. Para comer, en los ‘châteaux’ pequeños suele ir una mujer —con frecuencia la esposa de uno de los jornaleros— que, en vez de recolectar, se dedica a cocinar; su sueldo lo pagan entre el patrono (la mayor parte) y los propios jornaleros. En los campos más grandes, es habitual contratar un catering para la comida de medio día y cada vendimiador paga alrededor de cuatro euros; el desayuno y la cena se lo organizan cada uno por su cuenta.
Exportar jornaleros es una situación paradójica en España, un país que el año pasado trajo legalmente a unos 60.000 extranjeros para trabajar en nuestras huertas. Es la cifra que manejan en la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) relativa a los contratos en origen. Según ellos, la mayoría vienen de Marruecos, Senegal y Colombia.
¿Por qué irse a Francia pudiendo trabajar en casa? “Porque el sueldo que dan es miserable”, responde Paco. Según la embajada española, el salario de un jornalero en Francia es de 8,71 euros la hora por una jornada laboral de 35 horas semanales. Todo lo que exceda esto son horas extras que se cobran aparte. En España, tal y como informan desde UGT, el sueldo medio del jornalero es de 6 euros la hora. Además, el gobierno francés proporciona ayudas económicas en concepto de prestación familiar. En total, según las cuentas de FTA-UGT, un jornalero español que viaje a la vendimia francesa y trabaja 12 horas a destajo gana entre 1.900 y 2.300 euros. Un jornalero en España se llevaría algo más de 700.

(EFE)
La vendimia francesa da trabajo a unos 12.000 españoles.
Esto lleva a que los españoles se vayan a Francia, dejando hueco en nuestro país para los extranjeros. Estos contratos en origen (contrato a través de contingente) se gestionan a través de las embajadas de los distintos países y están condicionados por los convenios internacionales. Tal y como explican en COAG, una vez que se calculan las necesidades de mano de obra para cada temporada, se acude a las embajadas y se hacen todos los trámites burocráticos. Con todo el papeleo, una delegación de aquí viaja al país donde se quiere contratar y se selecciona a los jornaleros.
En los años 70, alrededor de 100.000 españoles viajaban a vendimiar a Francia. Ahora lo hacen sólo 12.000 personas.
Estos recolectores trabajan en las condiciones que imponga el convenio colectivo a nivel provincial (el mismo que funciona para los trabajadores nacionales), con la diferencia de que el patrono tiene que garantizarles el alojamiento y les paga uno de los desplazamientos. Los viajes en estos casos se hacen de forma organizada, y se fletan autobuses o aviones —según de dónde vengan— para que todos lleguen al mismo sitio y al mismo tiempo.
La duda es por qué no contratan en Francia a esos extranjeros, mucho más baratos. “Es más que nada por tradición y por la buena fama de los españoles de cumplidores. Los españoles tienen ya un contacto personal con los patronos”, e incluso muchos de los contratadores viajan luego de vacaciones a casa de los jornaleros, según cuenta Repilado. Aparte del lado sentimental, la secretaria de Migraciones de FTA-UGT argumenta la contratación de españoles en que tienen ya mucha experiencia. Según ella, muchos campos están ya mecanizados, y sólo las zonas de caldos más selectos apuestan todavía por un proceso más artesanal, para el que se requiere mayor formación. Así pues, donde todavía no usan máquinas y necesitan gente, prefieren contratar españoles con experiencia y buena fama.
Catherine tiene muy claro qué tiene que hacer Corbacho si quiere que los españoles asuman los puestos de trabajo que ahora están dejando en manos de los inmigrantes: “Para empezar, que paguen mejor”.
En una sociedad en la que el sexo es el principal tabú, la doctora Heba Kotb ofrece consejos sexuales a todo el mundo árabe desde su programa de televisión, su consulta médica y su consultorio on-line, pero basándose en la religión islámica.

Esta sexóloga egipcia establece lo que es ‘haram’ -pecado- y lo que es ‘halal’ -permitido- de entre todas las prácticas sexuales, legítimas sólo en el marco del matrimonio según la tradición islámica.
El sexo oral es ‘aceptable’ desde el punto de vista del Islam, tanto para el hombre como para la mujer, mientras que el sexo anal es ‘absolutamente haram’, así como la homosexualidad, explicó a Efe la doctora Kotb, de 41 años.
La masturbación no es ‘haram’, pero con límites, especificó Kotb, ya que ésta no puede sustituir a las relaciones sexuales de pareja, al igual que no pueden hacerlo las películas pornográficas, que la sexóloga desaconseja enérgicamente.
Estas y muchas otras directrices, son las que ofrece Heba Kotb en su programa ‘La Gran Charla’ -emitido por la cadena de TV por satélite ‘Al Mehwar’-, que desde 2006 reúne ante el televisor a millones de personas en el mundo árabe todos los sábados por la noche.
Los telespectadores plantean sus dudas y problemas que la experta en sexología e Islam resuelve inspirándose en el libro sagrado de los musulmanes, el Corán, y los hechos y dichos del profeta Mahoma, los ‘hadices’.
Es el Corán el que explica que la satisfacción sexual de la mujer es fundamental y debe ser una prioridad en el matrimonio, aseguró Kotb.
Y añadió que ‘el hombre no puede dejar pasar demasiado tiempo sin tener relaciones sexuales con su mujer’, porque la abundancia también es muy importante para el Islam, que insta a tener relaciones en cantidad y de calidad.
Los juegos sexuales preliminares también tienen un lugar destacado en la sexualidad islámica, ya que las relaciones deben incluir cariño y mimos, destacó Kotb.
Esta es la receta para que un matrimonio funcione y la que proporciona la sexóloga en la temporada 2008 de ‘La Gran Charla’, en la que asesora a parejas casadas, tanto sobre su vida íntima como sobre los problemas cotidianos, con buenas dosis de religión y educación sexual conservadora.
Además, Heba Kotb aporta soluciones y consejos en su consulta médica de El Cairo, en la que hay lista de espera para realizar terapia de pareja, y desde su consultorio on-line en la web.
La doctora también imparte cursos de educación sexual para futuros esposos y adolescentes, a los que les enseña cómo convivir con su sexualidad hasta el momento del matrimonio y les instruye para las futuras relaciones en el seno de éste.
Kotb considera que preservar la virginidad hasta el matrimonio garantiza la felicidad de la pareja y atiende cientos de consultas sobre qué hacer y cómo prepararse para la noche de bodas. El principal consejo que da a los primerizos es no comer demasiado antes de ‘la gran noche’ y tratar de mantener la calma.
Desde su experiencia, cree que todas las personas comparten los mismos problemas y las mismas preocupaciones relativas al sexo, en cualquier parte del mundo.
Las preguntas más frecuentes que le plantean los hombres y las mujeres de Oriente Medio y los países del Golfo se refieren a eyaculación precoz, disfunción eréctil y orgasmo femenino, todos ellos dilemas sexuales universales.
Pero en las sociedades árabes y musulmanas todo lo relacionado con la sexualidad representa un problema más profundo por la falta de información y formación, según Kotb, quien considera que existe un ‘gran vacío’ en este sentido, que es necesario llenar.
Eso es precisamente lo que pretende esta sexóloga, para que todas las personas puedan disfrutar del sexo que califica como ‘un regalo de Dios’.
Y esta misión, a veces mesiánica, otras veces de gran utilidad, es lo que ha hecho que Heba Kotb se gane el apoyo de buena parte del público árabe, pero también las críticas de los más conservadores.
A día de hoy, ella es la única persona que se ha atrevido a hablar de sexo alto y claro en el mundo árabe, a pesar de que sus consejos podrían parecer puritanos y retrógrados en otras partes del mundo.
Ni correr, ni hacer flexiones, ni comer chicle, ni meterse un grano de café bajo la lengua… La tasa de alcoholemia se elimina a un ritmo fijo durante seis horas. Es imposible acelerarlo .

«Buenas noches. Esto es un control de alcoholemia, ¿ha bebido usted?». Llegados a este punto, cuando un policía detiene un coche, ya no hay nada que hacer para eliminar el etanol que circula por las venas. Debería haberlo pensado antes, podía no haber pedido tantos cubatas o haber cogido un taxi, pero… ya es demasiado tarde. Algunos conductores que dan positivo en el primer test orientativo, recurren a extraños trucos para intentar reducir la tasa en el segundo, de confirmación, mucho más preciso. Se considera infracción superar los 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, y desde la reciente reforma del Código Penal, a partir de 0,60 es delito, y por tanto el automovilista queda detenido.
«He visto a conductores correr, hacer flexiones y hasta comer hierba delante de nosotros para bajar la tasa», comenta un agente de la Guardia Civil de Tráfico. Más extendido está el mito del grano de café o la pastilla de mentol bajo la lengua antes de soplar en el alcoholímetro, o la leyenda de que comer chicle o un azucarillo, o tomar almax reduce el nivel de alcohol en sangre. Se trata de puros bulos, que se difunden por internet como métodos infalibles. «El alcohol sólo se elimina por la orina, no es tan fácil de bajar, lo mejor es descansar, irse a casa en taxi y beber mucha agua», aconseja un ertzaina.
El grado de eliminación a través del hígado es fijo, no se puede acelerar. Los estudios toxicológicos indican que el cuerpo metaboliza entre 20 y 30 gramos de alcohol por hora, en función de cada persona. El mayor pico se alcanza al cabo de una hora desde la última copa; a partir de ese momento empieza a descender y puede tardar hasta seis horas en eliminarse por completo. Se han dado casos de conductores que han dado positivo incluso después de haber dormido varias horas y comido un bocadillo. Después del primer trago, el etanol que contiene la cerveza, el vino o un combinado llega a la sangre en apenas unos minutos, pero luego no se va tan rápido.
El grado de afectación depende de muchos factores: el peso, la edad, el sexo -las mujeres lo toleran peor-, de lo que se haya comido, e incluso de otras circunstancias como sufrir un resfriado o padecer estrés.
También se alimenta entre los conductores la creencia de que si en la radio suena música clásica o una emisora de radio informativa cuando se baja la ventanilla delante del policía, éste no le parara al creer que no está de fiesta. Los agentes que seleccionan en los controles, sin embargo, se fijan en los ojos y en el habla, auténticos delatores de la embriaguez. «El aspecto suele ser claro: ojos vidriosos, olor a alcohol, hablar pastoso, andar tambaleante…», describe un policía municipal bilbaíno de la Unidad de Tráfico. «Notamos la influencia de la mezcla, no es lo mismo cenar en condiciones que beber lo mismo con el estómago vacío». La costumbre también influye. «Si tiene hábito de ingerir alcohol, su cuerpo lo tolerará mejor. A unos con dos vasos les afecta más que a otros con 25».
Mujer con 1,05
Pero el aspecto físico no siempre delata la tasa. En la pasada Aste Nagusia bilbaína se establecieron varios controles en las entradas y salidas a la ciudad. El triste récord lo ostentó una mujer que arrojó un 1,05 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, lo que cuadruplicaba el nivel permitido. Su apariencia serena, sin embargo, no reflejaba que la conductora hubiera ingerido tal cantidad de bebida. La mujer fue detenida y su vehículo quedó inmovilizado en el arcén hasta que estuviera en condiciones de recogerlo.
Quien supera el nivel de 0,60 se enfrenta a un año de retirada del permiso de conducir, seis puntos menos, una multa de unos 3.000 euros, y 400 más por la sanción administrativa, y a trabajos en beneficio de la comunidad. Y eso no es una broma, «arruina un año de su vida», advierte un ertzaina que suele aconsejar a los más jóvenes en su propio lenguaje: «Si vas a conducir no bebas alcohol. Es mejor que hagas un litro menos o no pedir otro cubata y, con ese dinero que te has ahorrado, coger un taxi».
Via CorreoDigital
Prioridad del proceso de codificación: Subnormal encontrado en un conversor de DivX:

Via Microsiervos
Parece que el convento de nuestras monjas preferidas se va modernizando. Con eso de la crisis las monjitas han decidido poner una máquina dispensadora de velas…
¿Qué será lo próximo? Una máquina dispensadora de ostias sagradas?
Via Paranoias.es
enlaces útiles